Sería una hipócrita si cuando trato de simplificarme, al intentar demostrar que paso de todo, niego que no busco enfrascarme en ímpetu cada día.
Porque lo ansío.
Como una Carta a los reyes magos:
- Realmente, quiero hacerme adicta a la vida.
- Quiero sentir explosiones de adrenalina que me hagan saltar de la cama cada mañana.
- Quiero vivir con frenesí y saborear cada instante.
- Quiero vivir con entusiasmo por estar viva. No pretendo vivir eufórica siempre. Pero desde la serenidad quiero vivir con satisfacción y NO sentirme identificada con la letra de los Rolling stones cuando suene por la emisora de la radio su canción de satisfaction.
http://youtu.be/3a7cHPy04s8
- Quiero poder estar cabreada una mañana y salir de casa borde sin sentirme mal por ello, porque tengo derecho a mostrar mis emociones tal y como las siento y al cuerno lo políticamente correcto y el agradar a la sociedad que no se preocupa en agradarte a tí. Pero quiero, tras mi mañana enfadada de catarsis reconciliarme con las sonrisas.
- Quiero saber mostrar mis enfados para que aprendan a disolverse solos y le den la mano al dulce sereno entusiasmo de cada día.
- Quiero poder discutir e incluso poder llegar a enfadarme en una discusión, escuchar las que me dicen sin ofenderme y ser capaz de acabar las broncas con risas.
Como una Carta a los reyes magos:
- Realmente, quiero hacerme adicta a la vida.
- Quiero sentir explosiones de adrenalina que me hagan saltar de la cama cada mañana.
- Quiero vivir con frenesí y saborear cada instante.
- Quiero vivir con entusiasmo por estar viva. No pretendo vivir eufórica siempre. Pero desde la serenidad quiero vivir con satisfacción y NO sentirme identificada con la letra de los Rolling stones cuando suene por la emisora de la radio su canción de satisfaction.
http://youtu.be/3a7cHPy04s8
- Quiero poder estar cabreada una mañana y salir de casa borde sin sentirme mal por ello, porque tengo derecho a mostrar mis emociones tal y como las siento y al cuerno lo políticamente correcto y el agradar a la sociedad que no se preocupa en agradarte a tí. Pero quiero, tras mi mañana enfadada de catarsis reconciliarme con las sonrisas.
- Quiero saber mostrar mis enfados para que aprendan a disolverse solos y le den la mano al dulce sereno entusiasmo de cada día.
- Quiero poder discutir e incluso poder llegar a enfadarme en una discusión, escuchar las que me dicen sin ofenderme y ser capaz de acabar las broncas con risas.
- Quiero que mi vida tanto en los momentos altos de su montaña rusa, como en las caídas y en los giros bruscos, sea siempre eso, una atracción que has de saborear, porque solo has pagado un viaje, y luego cuando se acabe no habrá más feria.
- Quiero aprender a valorarme de verdad y a aprender a sentir siempre satisfacción por la vida a pesar de sus pasajes y sus cómos.
(* Con los cómos hago referencia a Nietzsche con su frase, "quien tiene un porqué para vivir podrá enfrentarse a cualquier cómo).

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